TEMAS
Apostol Luis Morales  

LOS VERDADEROS ADORADORES

 
   

Domingo 29 de marzo de 2009 p.m.

Juan 4:23 Más la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y verdad, porque también el Padre, tales adoradores busca que le  adoren.

En  una plática de  Jesús con una mujer samaritana, El bajo la unción profética le declaró todo acerca de ella y su condición espiritual; Ella le preguntaba por un lugar para adorar de  acuerdo a la historia y la tradición, pero El le dijo que ya no se trataba de lugares, sino de corazones. No es dónde sino cómo adoramos.

Adorar: es hacer reverencia amar, exaltar y dar obediencia a Dios. (Isaías 25:1)

Pastora Rebe de Morales

 

La adoración nunca ha sido limitada, siempre ha habido adoración en todas las galaxias y todas las criaturas le han dado adoración (Salmos 148) desde el Salmo 144 y los que siguen, hacen énfasis en la alabanza; Hablan de la majestad de Dios, su honra, alabanza y reconocimiento.

¿Dónde empezó a decaer la adoración?

Luzbel era el sello de la perfección, fue creado  entre instrumentos musicales para dirigir la alabanza en el monte de Dios, hasta el día en que se halló en él maldad, su corazón se enorgulleció y entonces fue condenado y expulsado de la presencia de Dios y junto a él cayeron muchos ángeles. Y decayó la adoración. (Ezequiel 28:2)

Después Dios crea a Adán para alabanza de su gloria y lo capacita para que tuviera comunión con El. Pero cuando Adán y Eva desobedecieron y pecaron fueron expulsados del Edén. Adan perdió la comunión con Dios y vuelve a decaer la adoración. (Génesis 3:22)

Después Dios se propone formar un pueblo para rendirle adoración y fue creado el  Tabernáculo de Moisés, donde el pueblo adoraba por medio de sacrificio y ofrendas de paz. (Deuteronomio 31:16-18) Pero su pueblo cae en apostasía y se vuelve a otros dioses, el Señor aparta su presencia de Israel y vuelve a decaer la adoración.

En medio de la decadencia de Israel Dios levanta a un varón conforme a su corazón quien motivado por su corazón hace volver el Arca a Sión y restaura la adoración (1ª Crónicas 15:16, 25) y Mical desprecio a David, así Aparecen hoy día las “Mical” que solo se levantan para juzgar y criticar. El menosprecio de su mujer, no detuvo a David a seguir alabando al Señor.

De nuevo Israel se aleja de Dios, pero entonces apareció el hijo de Dios, para deshacer toda obra satánica y restaurar por medio de su sacrificio en el calvario la adoración (Hechos 15:16-18) y se abre la oportunidad para todas las naciones de adorarle, pues no se trata de un objeto o tabernáculo físico sino de corazones que se constituyan en tabernáculos.

Nuestro objetivo como hijos de Dios es el de restaurar el tabernáculo de David en nuestros corazones, porque fuimos llamados para la alabanza de su gloria (Efesios 1:6). La restauración nos habla de algo que ya estaba hecho, pero que está roto o caído.
Dios es el que elige a los Adoradores no son los ministros, por eso es importante que nosotros lo busquemos.

Si queremos ser adoradores en espíritu y verdad debemos preguntarnos:
¿Es la adoración una experiencia vital e importante para mi vida?
¿Acostumbro elevar mi espíritu en adoración al Señor cuando estoy solo?
¿Lo hago honestamente?
¿Lo hago abiertamente?
¿Anhelo que sea una realidad en mi vida, para formar parte de ese avivamiento?

Los verdaderos adoradores debemos alabarle en todo tiempo y en todo lugar, no sujetos a circunstancias ni situaciones temporales, en escasez, abundancia, dolor, enfermedad, todo el día, porque es en medio de la adoración genuina que Dios se va a mover y hacer cosas maravillosas.

La verdadera adoración es humillarse y postrarse reverentemente en obediencia, porque de ahí sale la adoración, satanás lo sabía y por eso buscaba que Jesús le adorada postrado. Postrarse es símbolo de rendición y sometimiento total en espíritu, cuerpo y alma (1ª Tes. 5:23)

No podemos evitar las cosas malas porque  vivimos en un lugar pecaminoso, pero debemos evitar darle lugar a satanás, evitar el pecado y obedecer al Señor. Pablo declaraba que todo le era lícito, pero no todo le convenía ni se dejaría dominar por las cosas que no eran buenas, con tal de agradar a Dios. Todo lo podemos lograr y vencer toda tentación en Cristo Jesús (Fil. 4:13, Romanos 8) Jesús fue tentado en todo y no cayó en la tentación, ese mismo poder tenemos nosotros para resistir toda tentación.

Cuando vencemos una tentación es cuando damos verdadera adoración porque no se trata de un lugar ni de una posición sino de rendición total de nuestro espíritu, alma y cuerpo, de dejar que Dios esté involucrado en cada aspecto de nuestras vidas tanto en lo físico, mental, emocional, todos los días, todo el día; dejar que continúe el proceso de regeneración consagrándonos hasta que nuestra vieja naturaleza sea rendida y llegar a la estatura del varón perfecto y lo lograremos con la guianza del Espíritu Santo y no por nuestras propias fuerzas.
A medida que nos restauremos llegaremos a la verdadera adoración y entonaremos el cantico nuevo que solo los verdaderos adoradores pueden entonar como lo declara el Libro de Apocalipsis, un nivel jamás experimentado, sencillamente SOBRENATURAL.

Alabad a Dios en su santuario;   Alabadle en la magnificencia de su firmamento.
Alabadle por sus proezas;  Alabadle conforme a la muchedumbre de su grandeza.
Alabadle a son de bocina;   Alabadle con salterio y arpa.
Alabadle con pandero y danza;  Alabadle con cuerdas y flautas.
Alabadle con címbalos resonantes;   Alabadle con címbalos de júbilo.
Todo lo que respira alabe a Jehová. ¡ Aleluya !
Salmos 150