TEMAS
 

LA COMUNION DEL CUERPO DE CRISTO

 
   

Domingo 5 de abril de 2009 a.m.

 

1Corintios 10:16  La copa de bendición que bendecimos,  ¿no es la comunión de la sangre de Cristo?  El pan que partimos,  ¿no es la comunión del cuerpo de Cristo?

1Juan 1:7  pero si andamos en luz,  como él está en luz,  tenemos comunión unos con otros,  y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.

Koinonia: Sociedad, participación, ayuda, comunión, contribución, ofrenda, compañerismo, participación, amor, socio, participante, ocupar, recibir, habitar, morada, tabernaculizar, deliberación estrecha, intimidad, secreto, consultar, amistad, mutuo pensamiento, meditar, intercesión, ruego, clamor.

Apóstol Dr. Luis Morales

 
           
 

Estamos unidos a Jesucristo por medio de su cuerpo y de su sangre la cual nos redime y transforma.
El pan es la comunión con el cuerpo, tipo de la unidad de la iglesia, el cuerpo místico  de Cristo.
Cristo unido a la iglesia y la iglesia unida entre sí, (Rom. 12, 8)

BENEFICIOS DE LA COMUNION POR LA SANGRE DE JESUCRISTO

Hay alrededor de 460 acepciones de la sangre del cordero en la Biblia, de ahí la importancia de la comunión con Cristo. El es todo en nosotros pues no hay espacio en la vida donde no quepa su presencia o se vea limitada. Por eso la invitación bíblica de encomendar a Jehová nuestro camino (proyectos), confiar en El (depender e ir con El) y que El hará (veremos nuestra fe cumplida, según Hebreos 11:1)  Dios pone motivos para que estemos alegres porque nos ama, mientras que el diablo solo busca robar, matar y destruir.

- El agua que salió del costado de Cristo es el río del Espíritu, del gozo y la alegría; y la sangre el rio que fluye para salvación y redención.
.No tenemos todo lo que Dios quiere que tengamos por no detenernos a deleitarnos en su Palabra.
-Estamos en un evangelio de sangre (pacto) el cual nos da vida, poder y perdón de pecados (Levíticos 7:11-14)
Hay un banco de sangre siempre dispuesto para lavar los pecados de los inconversos y ser rociada constantemente  sobre los hijos de Dios, sobre su familia, negocios, trabajo, estudios, etc.
-Salió sangre y agua de su costado dos ríos que nos dan vida (Juan 19:24)
-Hay poder en la sangre de Jesucristo (1ª. Cor. 10:16 y 1ª Juan 1:7)
-La sangre y el cuerpo de Jesucristo son verdadera comida porque nos nutren, llenan, satisfacen y sobre todo nos dan comunión con El. (Juan 6:53)
Hay mucha gente que solo es espectador pero no tiene comunión con El. Comer el cordero, es comer su palabra, es disfrutar del evangelio, sentarse a la mesa con El y comer (Juan 6:66)
-Somos miembros de un mismo cuerpo, el cual tiene que beber y comer de la comunión con Cristo para poder tener vida (1ª Cor. 12:13-14)
-Ya no vamos a pasar la gran tribulación ni juicios que vendrán a la tierra gracias a la Sangre del Cordero, es la bendición de ser salvos y redimidos (Romanos 5:8,9)
-Hemos sido perdonados y no debemos dudarlo (Hebreos 9:22)
-Somos purificados y perfeccionados por medio de su sangre (Hebreos 10:14)  El ya nos ve santificados y perfectos.
-Tenemos entrada al lugar santísimo por medio de su sangre (Hebreos 10:19) por el camino nuevo que nos abrió a través de la comunión y de su sacrificio.
Los matrimonios, la familia y la iglesia deben ser reflejo fiel de la comunión de Cristo y la Iglesia.
-Nuestros corazones son limpios de maldad por medio del agua que salió del costado de Jesucristo (Hebreos 10:22) Es un estímulo a acercarnos confiadamente, pero con la firme determinación que nuestros corazones sean purificados de toda mala conciencia.  La influencia del cuerpo (comunión) y la sangre (salvación) puede hacer que nuestros hijos jamás olviden que en Cristo pueden encontrar la respuesta a sus problemas y debilidades, y que la iglesia es el lugar para habitar seguros.
-Fuimos comprados con la sangre y valemos la sangre de Jesucristo (Hechos 20:28)
-Tenemos quien interceda por nosotros (Romanos 8:31-34) ¿Quien nos condena?, ¿quién nos inculpa de pecado?…Si tenemos a un glorioso Cristo intercediendo por nosotros.
-La sangre da paz, y reconciliación (Colosenses 20:21-22)
-Tenemos precio de sangre, tenemos paz, poder, reconciliación, perdón, santificación y purificación por medio de la sangre del Cordero (1ª. Cor. 6:19-20)

Recordemos que nuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo y hemos sido comprados por precio de sangre de Cristo; el valor que tenemos no depende de lo que somos y de lo que tenemos, sino lo que Él ha puesto y derramado sobre nosotros: su sacrificio, su poder, su sangre, su muerte, resurrección, intercesión, reino,  poder y salvación. No nos valoremos entonces, según las cosas pasajeras que perecen, sino por el precio que hoy tenemos: La sangre de Cristo y el poder de esa bendita comunión, por amor y en amor.
Uno hace huir a mil, pero DOS (COMUNION), harán huir a diez mil.