TEMAS
 

LA OLLA Y
LA HARINA

 
 

Viernes 29 de mayo de 2009

2 Reyes 4:38 Eliseo regresó a Gilgal, cuando había hambre en el país. Los hijos de los profetas estaban sentados delante de él. Entonces dijo a su criado: Pon la olla grande y prepara un guiso para los hijos de los profetas.
2 Reyes 4:39 Uno de ellos salió al campo para recoger hierbas, y halló una vid silvestre. Tomó de ella calabazas silvestres llenando su falda; y cuando regresó, las cortó en tajadas echándolas en la olla del guiso, aunque no sabía qué eran.
2 Reyes 4:40 Luego lo sirvieron para que comieran los hombres. Pero sucedió que cuando comían del guiso, ellos gritaron diciendo: ¡Oh hombre de Dios, hay muerte en la olla! Y no lo pudieron comer.
2 Reyes 4:41 Entonces Eliseo dijo: Traed harina. La esparció en la olla y dijo: Sirve a la gente para que coman. Y ya no hubo nada malo en la olla.

Apóstol Dr. Luis  Morales

   
 

Harina = Palabra de Dios
Olla = Todos los ambientes donde nos movemos y nos alimentamos.

Estamos viviendo principio de dolores de Mateo 24; en el corazón, en el matrimonio, en la familia, en los discipulados, en la iglesia pueden haber áreas de muerte.

Hay dos clases de hambre: el hambre física que la podemos ver en todo el mundo, y un hambre de palabra de Dios como nunca y los verdaderos siervos de Dios desaparecerán y la gente buscara de mar a mar palabra ya no encontraran porque Dios se canso de llamar.

En cada olla o ambiente donde nos movemos hay alguien que está moviendo la situación, en este caso vemos que Elías le dice a los cocineros que preparen la comida, pero el cocinero no se dio cuenta que las calabazas eran venenosas, lo mismo sucede muchas veces en nuestras casas donde el cocinero o papa no se da cuenta que hay pecados ocultos como pornografía, fornicación, matriarcado, chisme, etc.

Lo único que puede arreglar la olla, es la harina que es la palabra de Dios. Alguien tiene que quitar el veneno de la olla para que no venga gran tribulación de apocalipsis 7 y 20.

Si hay pecado en la olla debemos de estorbarlos, porque el alma es como un niño malcriado, que si no se corregimos las áreas de nuestra alma podemos terminar endemoniados.

Viene un gran hambre porque el mundo no está atento al Señor (2 Reyes 18:27, 1 Sam.14:33, Ezequiel 4:10-17, 2 Reyes 6:25-29)

El cocinero que preparo en guiso no tenia discernimiento porque no se dio cuenta que las calabazas eran venenosas. Y así estamos muchas veces en nuestras casas no discernimos lo que afecta a nuestros hijos y esposos; también sucede en las iglesias no hay discernimiento para ver quienes suben al pulpito.

Por tener veneno en la olla, como pornografía, fornicación, chismes, etc. el diablo puede matar a la mamá, al papá o a los hijos.
La olla y la harina nos hablan de consagración, de quitar el veneno con, con la palabra de Dios vencemos, como Jesucristo venció con palabra a satanás.

Los que limpien su olla van a ser sacados de este mundo con el arrebatamiento.