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La llave de inicio es que Cristo more en nosotros como Señor y Salvador, todo lo demás es añadidura. Dios nos ha hecho a su imagen y semejanza y nos dio exclusividad e individualidad (Romanos 8:28). Y Dios tiene tremendos planes, propósitos y pensamientos para su pueblo.
¿Pero, qué es Dios para nosotros? Padre, creador, sanador, rey, Todopoderoso, rey, proveedor, etc. Sin embargo, muchos todavía tienen muchas preguntas sin resolver, aun no han descubierto el propósito de Dios para su vida, no saben quién es Dios.
El pueblo de Dios debe caminar en el ‘Escrito está’ de la Palabra de Dios, porque si El lo dijo y está escrito, así es.
En Génesis 1 vemos cómo Dios le da al hombre derecho, señorío, poder, autoridad y dominio sobre el resto de la creación.
Primero les dijo que se multiplicaran, que expandieran la tierra, para señorear, pero sobre todo, para tener comunión con Dios. Nada sustituye y llena lo que solo Dios puede llenar.
Los principales propósitos del Señor para su creación fueron bien marcados:
Tener comunión con Dios
Fructificar
Multiplicarse
Señorear
Todos en el fondo, en algún momento necesitan tener comunión con Dios; prosperar en todo lo que emprenden; procrear y extender la familia y, tener dominio o tener ‘la razón’, a veces eso genera conflicto, pero en todo podemos ver la consecuencia de esa primera semilla que Dios plantó en el ser humano.
Lastimosamente el pecado ha deteriorado esos propósitos y los ha tergiversado. El nos ha llamado a ser cabeza y no cola, pero a veces, se malinterpreta esa palabra y todos queremos tener la razón, mandar y no es fácil de repente obedecer y seguir instrucciones. Lo que deseamos es correcto, de acuerdo a la Palabra, pero, en el tiempo y voluntad de Dios. La misma Palabra nos dice que ‘Todo es precioso…en su tiempo’.
Cuando Dios da promesas y le contamos nuestros sueños, aunque se nos olvide con el tiempo, El jamás lo olvidará y ‘a su tiempo’ responderá. Dios no se olvida de los propósitos que tiene para nosotros. A veces las cosas que esperamos, aunque sean buenas, no llegan, porque no queremos movernos en EL TIEMPO DE DIOS.
Las bendiciones que Dios da son perfectas y no añade dolor ni tristeza con ella. Lo que conseguimos sin Dios, provoca muchos dolores. Dios está ilusionado en darnos tantas cosas, pero debido a nuestras actitudes y necedades, no puede dárnoslas. Las cosas, buenas o malas, tarde que temprano se evidencian y de eso depende cuánto tiempo tarden las bendiciones de Dios en llegar a nosotros.
Deuteronomio 29 nos dice que SI OBEDECEMOS, las bendiciones NOS SEGUIRÁN Y NOS ALCANZARÁN. El hijo de Dios debe expresar como la frase de Cantares: Atráeme en pos de ti y tras de ti correremos…Lo interesante es que primero vayamos tras Dios y detrás de nosotros vendrán las bendiciones de él. Cuando se invierten los principios es cuando nos metemos en problemas.
Romanos 10:9 nos da la llave de entrada a todas las bendiciones:
LA SALVACION: Nada sustituye ni es más importante que esa primera llave. El creer y depender del Señor como nuestro Señor y Salvador. A cada uno Dios nos ha dado una medida particular de fe. Y la fe se desarrolla, por lo menos, en lo que se ha llamado la fe salvadora; está también la fe como un don, una especie de carisma que ejercitamos de parte de Dios; la fe también es un fruto, para que crezcamos y nos multipliquemos. Todas esas facetas no se pueden recibir o alcanzar SIN REVELACION! A Pedro Jesús le dijo: Eso te lo ha REVELADO mi Padre, por el Espíritu…Bendita revelación!
La gente sin Dios regularmente dice: NO CREO, PORQUE SE VE TAN FACIL. Fácil ahora para nosotros, pero difícil para el Señor, que pagó con precio de sangre y su propia vida.
Debemos echar mano de todos los recursos espirituales que Dios nos está ofreciendo hoy, porque vendrá el día en que tendremos que utilizarlos, si supimos apropiarnos de ellos, cuando tuvimos la oportunidad de guardarlos en nosotros.
Cuando estemos en dolor y aflicción, demos gracias a Dios porque estamos vivos y tenemos la capacidad de clamar y pedir al Señor su oportuno socorro. La fe está dentro de nosotros, ya está ahí, pero para que se manifieste, debemos estar en obediencia a la Palabra y en plena comunión con el Señor. Salmo 1 y hechos 2:42 son algunos pilares o fundamentos que nos mantendrán apegados a las bendiciones y el favor de Dios. Perseverar, orar, buscar de Dios, adorarle, tener comunión con los hermanos, compartir y recordando cada vez que podamos el precioso y único sacrificio de Cristo por amor nuestro, son elementos tan importantes que nos van a ayudar a permanecer en la bendita voluntad de Dios.
El que empezó la buena Obra en nosotros…la terminará…A SU TIEMPO! Es tiempo de creer
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