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Isa 43:1 Ahora, así dice Jehová, Creador tuyo, oh Jacob, y Formador tuyo, oh Israel: No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú.
Isa 43:2 Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti.
Isa 43:3 Porque yo Jehová, Dios tuyo, el Santo de Israel, soy tu Salvador; a Egipto he dado por tu rescate, a Etiopía y a Seba por ti.
Isa 43:4 Porque a mis ojos fuiste de gran estima, fuiste honorable, y yo te amé; daré, pues, hombres por ti, y naciones por tu vida.
Isa 43:5 No temas, porque yo estoy contigo; del oriente traeré tu generación, y del occidente te recogeré.
Isa 43:6 Diré al norte: Da acá; y al sur: No detengas; trae de lejos mis hijos, y mis hijas de los confines de la tierra,
Isa 43:7 todos los llamados de mi nombre; para gloria mía los he creado, los formé y los hice. |
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Hay momentos difíciles en la vida que parece que no van a pasar. Es ahí donde la Palabra de Dios toma una importancia tremenda, para declararnos que nunca su presencia nos abandonará.
Aunque no nos demos cuenta, toda la comida espiritual que hemos digerido por años, nos ha nutrido y es precisamente ella la que va a nutrirnos y la que nos va a hacer recordar el Espíritu, en esos momentos donde parece que desfallecemos.
Perseverancia: constancia, mantenerse, seguir adelante o continuar sin desvíos lo que se ha iniciado. También tiene que ver con la esperanza o el aliento interior para realizar lo emprendido.
El mismo Apóstol Pablo dijo: He terminado la carrera; he peleado la batalla. En otras palabras, he hecho todo lo que Dios me mandó hacer y he peleado todas las batallas a las que Dios me mandó…HE PERSEVERADO! ME HE MANTENIDO! HE SIDO CONSTANTE! (Hechos 26:22) Algunas personas han iniciado clases de instrumentos musicales y nunca llegaron a aprender, porque NO PERSEVERARON.
Ejemplo de perseverancia:
La vida de David, Un hombre conforme al corazón de Dios. Encontró el secreto de tocar el corazón de Dios. A pesar de todo lo que quiso estorbar su llamado al servicio de Dios, se mantuvo.
Empezó siendo un pastor anónimo de ovejas, donde compuso muchos de sus mejores salmos, hasta llegar a hacerse un personaje público, en la batalla contra Goliat. Un tiempo atrás Samuel, un profeta de Dios, estuvo a punto de equivocarse respecto de David y su desventaja aparente frente a sus hermanos, pero bajo la unción del Espíritu, supo oír la voluntad de Dios y obedecer la palabra que recibió de parte de él.
Dios hizo rey a David, porque perseveró en su búsqueda de amar y obedecer a Dios, a través de su vida, su alabanza y su adoración en obediencia.
El padre y los mismos hermanos de David quisieron desvalorizar a su pequeño hermano, pero él se mantuvo fiel a su confianza en Dios y por eso derribó al gigante e hizo huir a los enemigos del Pueblo de Dios. (1ª. Samuel 17:28) Fue enviado a dejar quesos al campo de batalla…Y YA HABÍA SIDO UNGIDO COMO REY
Encuentra un panorama desolador, al ver al pueblo de Dios sojuzgado por un gigante y guerreros tras de él. La unción de Jehová vino sobre él y guió, sin imaginarlo en un principio, al pueblo de Dios a una histórica victoria. No se conformó con ser un simple espectador, sino que se levantó por su pueblo, en el nombre de Dios y destruyó a sus enemigos.
Los gigantes en la vida pueden ser: Pereza, desánimo, adulterio, desempleo, tristeza, desesperación. No importa cuál sea, simplemente hay que derribarlos y aniquilarlos. No veamos a otros en sus luchas solo como espectadores; ayudémosles a ganar sus batallas, para que luego puedan ir, como el pueblo de Israel, y vencer al ejército enemigo. Ya el gigante de nuestras almas, Satanás ha sido vencido y el Señor nos ha dicho: Toda autoridad me ha sido dada-pues ya venció con su vida a la muerte, el pecado y al maligno- Por tanto, ahora, vayan!
La obediencia de David superó la desobediencia de Saúl (1º. Samuel 13:14) y por eso Dios depositó su confianza y el reino en la persona de David.
Esaú menospreció la primogenitura y Jacob fue constante en buscarla, hasta obtenerla!
Un ejemplo de falta de perseverancia fue el pueblo de Israel. Por eso Dios promete restaurar el Tabernáculo de David que había sido derribado por LA INCONSTANCIA de Israel.
David TUVO QUE ESPERAR porque Saúl todavía reinaba, pero la convicción del llamado y confirmación de Dios, le hizo esperar en el tiempo de Dios. Algunas veces tuvo que esconderse, por su propia seguridad, en cuevas, cuando Saúl le perseguía para matarle. Pero, su corazón se MANTUVO puro y sin odio contra quien él mismo declaró ‘El siervo de Jehová’, aunque sabía que Saúl ya había sido destronado por Dios mismo.
Saúl quiso matarle con sus lanzas de locura, pero David PERSEVERÓ. Los dardos del enemigo, cualquiera que éstos sean, jamás deben desanimarnos para continuar y seguir adelante. El pueblo de Israel quedó tirado en el desierto, por inconstante.
LA PERSEVERANCIA ES LA DIFERENCIA ENTRE EL ÉXITO Y EL FRACASO!
EL ACOMODAMIENTO ES LA ANTESALA AL FRACASO
David lo experimentó con Betsabé. Por quedarse a ‘descansar’ en el palacio del acomodamiento, cuando debería estar en el campo de batalla, sucumbió ante la tentación. Lo relevante de todo eso fue que David se humilló ante su Dios y pidió que jamás el Espíritu de Jehová se apartara de él, mientras reconocía el precio de su INCONSTANCIA. Eso hizo que ganara la atención, el perdón y la restauración de Dios. (Salmo 51)
Hagamos entonces de nuestra casa, una habitación de Dios, para que cuando llegue gente desanimada, salga fortalecida; si entra enfermo, salga sano; si llega atado, salga libre.
Con decisión y perseverancia, usando las armas de Dios, venceremos y derrotaremos a nuestros enemigos. David empezó sirviendo como pastor en el anonimato y murió sirviendo como rey, públicamente.
No se trata de caer y quedarse tirado en el suelo, sino de levantarse y continuar hasta alcanzar las metas de nuestra vida.
NOSOTROS, NO SOMOS DE LOS QUE RETROCEDEMOS, SINO QUE SOMOS DE LOS QUE PERSEVERAMOS HASTA EL FIN! |
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