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Ya falta poco para que estemos en principios de dolores, las siete copas y los siete sellos, el mundo va indefectiblemente a ser destruido, este planeta va a ser destruido, el planeta ya no aguanta más, hay mucho pecado, muchas pestes y el tiempo de vida de los hombres cada vez es menos. Pero nosotros no debemos de temer porque tenemos a nuestro Padre celestial de nuestro lado. Las manos del padre y de Cristo nos tienen sostenidos
Dios quiere destruir este planeta porque lo quiere hacer de nuevo, pero antes va a rescatar a los que quieran ser salvados, cuando este planeta arda Dios ya habrá sacado a todos sus hijos.
Debemos olvidar herencias y ancestros, porque eso puede detener la unción.
El rey quiere casarse con nosotros pero quiere que nos postremos y estemos en oración; debemos pagar el precio para ser dignos de escapar (Salmos 45:9-11)
El señor siempre está atento para escucharnos orar en lenguas, en la cama, en todo lugar y en todo el tiempo, todo el día; pero el rey desea nuestra hermosura y desea oír nuestra voz, por eso no debemos olvidarnos del amor del Señor. Cualquier problema es motivo para estar más cerca de Él
La iglesia ataviada estará adornada con perlas (Salmos 45:13-15) la mujer virtuosa, la virgen, la iglesia gloriosa, la cordera, la novia, la escogida, la Eva postrera, las primicias, somos la ungida del Señor.
Estamos esperando que el Señor empiece a aparecerse, y mientras el mundo está siendo destruido, nosotros debemos estar haciendo la manifestación del los hijos del Señor.
La novia como esta ungida, sus pensamientos deben ser ungidos, como es nuestro pensamiento así es nuestro carácter como dice proverbios “tal es su pensamiento tal es el”, (Prov. 23:7) debemos estar limpios hasta en los pensamientos, valores, como nos comportamos y como nos dirigimos con los demás; nuestras acciones deben ser ungidas, nuestro testimonio debe ser de pureza, humildad y de nobleza. Esas son las cualidades de la ungida, parecernos al Señor y llegar a ser igual a Él.
Debemos estar bajo cobertura:
Tenemos que darle cuenta a alguien de nuestras actitudes, porque somos ovejas y no cabros. Estar bajo cobertura es estar en obediencia. Alguien tiene que saber qué es lo que hacemos, porque el pastor es quien entregara a la novia como virgen pura.
Cuando se nos aparezca El Señor en faneros, nos sacará del los yugos de la tierra, porque vamos a ser exaltados, también los muertos en Cristo resucitaran primero, entonces el Señor nos dará 100 veces más de lo que deseamos, todos los sueños que hemos tenido desde la niñez hasta ese momento, (Mat 19:29) El pecado ya no nos hará daño; la iglesia saldrá gloriosa como el pueblo de Israel que salió lleno de oro cuando salió de Egipto.
Dios va a afligir a los que nos afligieron, y nosotros ya estaremos disfrutando las cosas celestiales.
También tendremos nuestra mansión celestial y nuestro casamiento con el Rey de reyes y Señor de señores, eso es un consuelo para los que sufren ahora.
Ahora padecemos enfermedades, pero va venir el tiempo cuando venga Cristo y ya no padeceremos, vamos a tener la mente de Cristo, vamos hablar de mente a mente, caminaremos sobre las aguas, tendremos oro y plata. Volaremos sin necesidad de vidas ni avión, viajaremos a los lugares que siempre quisimos ir, ahora no podemos salir de donde vivimos pero ese día volaremos (Cantares 8:5).
Ya que gozamos lo que tanto soñamos, conocimos los países que conocimos, tuvimos las riquezas que quisimos, y cuando se cumplan los 40 días del ministerio de resurrección; pero eso solo se lograra con paz y santidad, porque sin paz y sin santidad nadie vera al Señor, después de esos 40 días entraremos a otra esfera y nos vamos con el Señor. Los que estamos listos para irnos disfrutaremos de vacaciones eternas, lo único que nos falta para vivir esas cosas es la consagración total.
Terminan los 40 días y el Señor se viste con su vestido de novio, y estará esperando a la novia en el altar que estará en las nubes con miles de ángeles; la novia ya estará ataviada de blanco y los apóstoles encabezados por el apóstol Pablo y guiados por el Espíritu
Santo entregaran a la novia no en una iglesia, sino en los espacios celestes, los ángeles entonaran el himno celestial y entonces subiremos al encuentro con nuestro amado en las nubes; recibiremos la bendición del Padre y nos iremos a vivir a la Jerusalén celestial y allí viviremos con el Jesucristo por la eternidad.
Desde la Jerusalén veremos cómo Abraham vio, cuando incendiaban Sodoma y Gomorra, así veremos cómo incendian y destruyen la tierra, por eso debeos evangelizar a nuestras familias para que ellos escapen junto con nosotros. Debemos rescatar a todo aquel que quiera ser salvado.
Esa es la ruta de los ungidos, lo mejor para la novia, para la ungida está por venir. Dios desea nuestra hermosura. |
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