TEMAS
 

UNA IGLESIA FAMILIAR GUERRERA

 
 

Domingo 11 de octubre de 2009 PM

   

Hechos 2:46  Y cada día perseveraban unánimes en el templo, y en casa partían el pan y recibían el alimento con gran júbilo y con sencillez de corazón.

 

Pastor Alonzo Orozco

 
 

La iglesia del principio es la iglesia modelo para ser una iglesia familiar; en la iglesia del principio estaban unánimes, juntos, lo tenían todo en común, así también nosotros hoy tenemos que estar en el mismo sentir, tenemos que conocernos; cuando Dios preparar algo Glorioso, cuando Dios va a dar algo grande, tenemos que estar unánimes.

Ya se acerca el gran evento, un evento grande, y para eso tenemos ue estar unánimes en un aposento alto, como aquellos a quienes el Señor envío a Jerusalén a un aposento alto, habían 500 esperando ese evento, y cuando descendió el Espíritu Santo, solo 120 estaban en el mismo sentir.

La novia que está integrada por hermanos de todo el mundo deben estar unidos por el mismo sentir porque ya la están vistiendo para las bodas con el Cordero.

Para ser una familia unida, tenemos que tener unidad en la casa, y así si podremos pelear y ganar nuestras batallas, tenemos que tomar la armadura de efesios 6. si no peleamos la batalla no podremos vencer.

Tenemos que vencer nuestra  carne para quietarle los derechos al enemigo, y así podremos decir que el diablo no tiene arte ni parte en nuestra vida, que el Señor nos ayude a quedar bien con El.  Despertemos porque Dios nos quiere meter  a la dimensión sobrenatural.

Dios no quiere, es que esta iglesia perezca y se quede. Pero para eso tenemos que vencer nuestra carne y al enemigo, porque pertenecemos a Cristo y debemos estar preparados para lo glorioso pero seguir  peleando la batalla.

Hay mucha gente que esta metida en la pornografía, solapadamente, y eso es ceder derechos al enemigo. Por eso crucifiquemos cada día la carne. No tenemos que ser cristianos débiles ni religiosos.

Otra batalla que debemos ganar es la de la mente, porque en la mente es donde se libran las peores batallas, si un hermano viene pensando mal de otro hermano ya está en derrota. Hay un ataque muy sutil del diablo, de encantar la mente, de fascinar la mente.
Tenemos que pelear la batalla de nuestra mente, y la mente de nuestros hijos.