|
|
El mundo vive de los granos, de la cosecha que se levanta, pero hubo un tiempo en que las familias dejaban sus casas cuando era el tiempo de la cosecha, aunque alguno de ellos trabajan para otros patronos y no tenían cosecha propia, y cuando terminaban de levantar la cosecha hacían fiesta.
En Israel levantaban la primicia para Dios, la cosecha para ellos y el rebusco para los pobres. En ese marco vivió Jesús por eso hablaba de siembra y cosecha, y en ese marco se fue al cielo.
En el campo espiritual vemos 3 clases de cosecha y 3 clases de segadores. Para la cizaña los que van a segar son los ángeles y solo están esperando hasta que los pecadores lleguen a la plenitud de su pecado, hasta que colmen la medida del pecado, cada vez va a haber más maldad porque va a haber una cosecha de cizaña para quemar.
La cizaña es veneno para los animales si la comen, para los niños es vomitivo y veneno, por eso los niños espirituales no entienden que es trigo y cizaña porque necesitan que se les enseñe.
Aunque parezca paradójico El Señor está esperando que la cizaña colme el nivel de pecado para segarla, en Apoc. 14, 15 y 16 dicen los ángeles ya esta lista la mies de la tierra, el lagar ya está listo para que venga la siega y aplasten el lagar con la ira de Dios, y van a levantar la cizaña y poner en manojos y la van a echar al fuego.
La cizaña no solo está haciendo daño en el mundo sino que también lo está haciendo dentro de las iglesias, es cierto que la cizaña y el trigo crecen juntos en el campo mundial pero no debe crecer dentro de las iglesias, debemos echar fuera toda cizaña de nuestras iglesias y de nuestro corazón; es tiempo de crucificar la carne, porque puede ser que en el mundo la cizaña este cometiendo homosexualismo, bestialismo, fornicación y tantas cosas sucias, pero de repente en las iglesias también hay un alcance de esa cizaña para contaminar el trigo e intentar podrirlo, porque si es trigo contaminado Dios lo vomitara de la su boca, no la va a poder comer. Dios se alimenta de la alabanza y adoración de su pueblo (Juan 4:34) La comida de Jesús era hacer la voluntad de su padre, eso quiere decir que cuando hagamos la voluntad de Dios nos sentiremos llenos, felices, bienaventurados y la voluntad de Dios es nuestra santificación.
El sembrador hace la limpieza del terreno, la siembra, luego esperar las lluvias, cuida la siembra, poner espantapájaros para que las aves de rapiña no se coman el fruto, eso hacen los pastores cuando preguntan especialmente a los jóvenes si asisten a discipulados, células, si están sirviendo porque están poniendo espantapájaros, porque el pecado es atractivo y fácilmente nos envuelven y en un descuido siembra cizaña, satanás , y si estamos discipulados y sirviendo no es tan fácil que siembre cizaña. Hay hijos de Dios e hijos de satanás (mateo 13) a causa de que se durmió Adán y Eva, satanás sembró sus hijos de cizaña.
La cizaña tiene una situación irreversible, los hijos de satanás no pueden ser hijos de Dios y los hijos de Dios no pueden ser hijos de satanás, si somos hijos de Dios Él empezó una buena obra en nosotros él la perfeccionará hasta el día de Jesucristo, porque Él no hace cosas a medias, el es el perfecto labrador. Si a alguien le gusta el pecado y es hijo de Dios, Él lo disciplina, y lo puede meter en una tumba y lo lleva detrás del velo, allá hay ángeles y siervos que los terminan de discipular y lo están llevando a la estatura del varón perfecto y de la plenitud de Cristo. Pero Dios terminará su obra en nosotros y nos va a presentar santos, puros y sin mancha.
Vamos a ver más maldad, mas iniquidad, mas pecados que un no hemos visto, vamos a ser rodeados de esos terribles ambientes, en esta tierra, porque la cizaña va a colmar el nivel de pecado, todos se volverán al anticristo, van a blasfemar y a adorar a satanás, se van a dejar marcar con el sello de la bestia (Apoc. 13) pero nosotros ya estamos marcados con el sello de Dios desde el día de la redención y no hay otro sello que nos quepa.
Somos predestinados, elegidos y escogidos, y por nuestros frutos nos van a conocer. pero el ser escogido no significa que podamos pecar y hacer del pecado un modo de vida; si bien es cierto que el pecado nos alcanza, nos alcanzan las mentiras, enojos, alguna mala actitud, etc. Pero Jesucristo es nuestro abogado delante del Padre.
Van a resucitar los sembradores y se van a unir con nosotros los segadores, viene la gran cosecha donde todos los templos se llenaran de gente buscando que se les hable de Dios, aun algunos romperán vidrios para entrar a las iglesias, habrá también cosecha de alabanza y ninguno se quedara sin cantar y danzar. Hay manojadas de trigo que van a salir de las religiones, que Dios les va a revelar que ya es el tiempo de la cosecha, el Espíritu Aanto los va a despertar y van a venir a alabar y adorar con toda libertad, vienen prostitutas, borrachos y ladrones, a danzar, alabar, servir y amar al señor mejor que muchos religiosos (Lucas 5:4-9)
Habrá unidad de segadores se van a terminar los divisiones, rencores, odios, resentimientos, separaciones, habrá unidad en las familias, en los matrimonios, unidad en las iglesias, unidad en el cuerpo de Cristo, porque sin paz y sin santidad nadie verá al Señor.
El amor de muchos se enfriará y la maldad se va a multiplicar, no habrá programa de gobierno que pueda detener la tercera guerra mundial que se avecina, y van a querer matar al pueblo judío, por eso debemos vivir como en el libro de Malaquías, que habla de fidelidad matrimonial, no tratar mal a la compañera de tu pacto, habla de que todo aquel que es hijo de Dios debe estar sirviendo, habla también de estar diezmando, Malaquías habla de porque Israel se quedo en espera y no reconoció al salvador, le robaron al Señor, había mucho divorcio, infidelidad y habla también de que enviará al Profeta Elías a ministrar unidad.
Todas las catástrofes que están sucediendo están ayudando a levantar la gran cosecha, y Dios va a poner en nosotros una pasión por alcanzar las almas, de hablar en los colegios, universidades, trabajo, levantar cosecha en todo lugar, si algo da gozo después de la salvación es ganar las almas.
El Señor hablo en parábola de un hombre malo que sembró cizaña junto con el trigo y sus criados le preguntaron si la arrancaban y el dijo que tenía que crecer con el trigo y cuando fuera grande se juntaran en manojos y se quemara pero el trigo se fuera al granero. El granero son las iglesias y después serán llevadas de todos los graneros al gran granero celestial para estar allá eternamente (Mateo 13:29,30)
Viene escasez a todo el mundo igual a la hambruna que ocurría en Israel (Génesis 41-50)
van a haber tres cosechas: una es la cosecha de primicias que es la novia, la que no necesita señales, porque la venida de Cristo para la novia no tendrá señales. La segunda es para el que no se fue en el primer viaje al gran granero, se queda al segundo viaje que es la levantada de la cosecha, pero tienen que pasar la gran tribulación y no se va a dejar marcar porque ya está marcada, pero como se consagro muy tarde, juntamente con Israel será levantada. La tecerca es la cosecha de la cizaña que será levantada cuando de su punto máximo de pecado hasta el final, todas las cizañas que ha habido, desde antes de Adán y que han colmado el nivel de pecado y están en el infierno, están esperando la última cosecha de cizaña para irse al lago de fuego. Y los que se fueron y pero no alcanzaron la estatura del varón perfecto se están perfeccionando , pero no salvando porque solo se acepta a Cristo aquí en la tierra.
Dios ahorita tiene a su José que ya tiene reservado los alimentos, esa es la reserva que vamos a necesitar cuando el mundo esté tan hambriento; pro el mundo también tiene a su anticristo que ya tiene sus reservas y le va a dar de comer a su gente, está acumulando ahorita para que su gente no se muera de hambre, nosotros también tenemos nuestro José para los días de escases y los días difíciles y el dice que no nos dejara ni nos desamparará y nos sustentará con su diestra de justicia.
Dios preparo a José para ayudar a su papá y sus hermanos, para su familia no para Egipto, Los sueños de José eran para preservar a su familia; nosotros también tenemos nuestro José para los tiempos de escasez que tiene preparadas riquezas en los graneros para nosotros, porque Dios no se va llevar una iglesia pobretona, limosnera, Él es fiel a la siembras que hemos hecho y nos va a remunerar aquí, cien veces más y allá el granero de la vida eterna.
Cuando resuciten los sembradores y se junten con nosotros los segadores haremos una gran fiesta de celebración como hacían en Israel al terminar las cosechas, y cuando ya tengamos lista la cosecha, se nos aparecerá nuestro José y nos dará delo que tiene en los graneros; nos dirá que disfrutemos todo lo que quisimos de niños, y nos da todas las riquezas antes de quemar los campos de la tierra; cuando ya hayamos disfrutado aquí entonces el Padre dirá que es tiempo de nuestro casamiento con el amado.
|
|