La costumbre hace que seamos:
1-Enojados: carácter definido
2-Acomodados: Estáticos (El hermano del prodigo no quería entrar) Nos quedamos únicamente en el atrio.
3-Somos rogados: el padre tuvo que salir a rogarle para que entrara en la fiesta.
4-Legalistas: pensamos que las bendiciones son únicamente para las personas que tienen mucho tiempo de ser cristianos.
5-Afanados: Pensamos que somos tan buenos en la obra porque servimos en muchas aéreas de la iglesia, así solo damos pero nunca recibimos, nunca disfrutamos el ser hijos de Dios como dijo el hermano del prodigo. “Tantos años te he servido, sin haber desobedecido”
6-Materialistas: el hermano del hijo prodigo pidió primero una bendición material para ser visto por la gente, ni siquiera para compartirla con su padre, tampoco pensó en pedir una bendición y darle al padre lo que le corresponde: diezmo, ofrenda, primicia, discipulares, ministrarse, etc.
Vemos en Lucas 22 y 23 el orden de las bendiciones del Padre
Lucas 15:22 Pero el padre dijo a sus siervos: Sacad el mejor vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y calzado en sus pies.
Lucas 15:23 Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta;
7-Murmuración: el hermano del prodigo dijo: Pero cuando vino “ESTE” tu hijo, si matas al mejor becerro. Estaba murmurando de su hermano y esa actitud esta en las iglesias.
8-envidia: cuando vemos lo que Dios le está dando a otros, comenzamos a ser CTRITICONES
9-Celos: Muchas veces no valoramos el ser hijos y tenemos celos de nuestros hermanos.
10-No valoramos lo que tenemos: nunca valoramos lo que tenemos hasta que otro hermano es bendecido. Si no valoramos lo que Dios ha hecho para que nosotros lo disfrutemos, otros 7,000 atrás de nosotros valoran las bendiciones. |