Si nos dijeron que nunca levantaríamos cabeza, nosotros hoy debemos decretarles a nuestros hijos que serán cabeza y no cola, que serán bendición y no maldición, que serán siempre prosperados y no pobres, no les faltaran herramientas, casa, techo y abrigo.
Algunos decretos a la luz de la palabra:
RESTITUCION DE LO PERDIDO:
Joel 1:4 habla de lo que nos sucedió en el pasado “Lo que dejó la oruga lo comió la langosta, y lo que dejó la langosta lo comió el pulgón, y lo que dejó el pulgón lo comió el saltón.”
Pero en Joel 2:5 dice: “Yo os restituiré los años que comieron la oruga, el pulgón, el saltón y la langosta; mi gran ejército que envié contra vosotros.”
Esto es restitución de lo que perdimos, de lo que nos robaron, de lo que nos quitaron, lo que nos defraudaron, de lo que nos estafaron. A algunos les quitaron cosas materiales, a otros cosas espirituales, propiedades, en otros casos el papá se enfermo y ya no pudo enviarlos a la universidad, pero eso le saldrá caro a nuestros enemigos dice el Señor, porque el hará que recuperemos lo perdido.
Dios nos devolverá los años perdidos, probablemente alguna vez no nos pudieron celebrarnos un cumpleaños y veíamos como a otros niños si les celebraron, pero ahora somos herederos de Dios y coherederos de Cristo. Tenemos toda una eternidad para quebrar piñatas porque nos van a devolver los años perdidos.
Algunas que no se casaron de blanco, porque no habían venido al evangelio, se van a casar de blanco con el Cristo de la gloria.
DIOS QUITA LA VERGÜENZA Y NOS RESTITUYE EL HONOR
David pregunto si había algún sobreviviente de Saúl a quien pudiera hacerle misericordia y había sobrevivido el hijo de Jonatán, aunque estaba lisiado de los pies y David le devolvió la tierra de Saúl y lo hizo comer siempre en su mesa (2 Samuel 9:3,6 y 7)
Aquí podemos ver 2 cosas: 1) David devolvió las tierras que eran de su familia 2) El Señor destruyo la vergüenza de Mefiboset, ya que todos se burlaban de él porqué era lisiado.
Aunque nos hayan puesto sobrenombres, apodos, aunque se hayan burlado de nosotros, Dios quita la vergüenza, y nos da honor. No importa que se hayan burlado de que éramos gordos, flacos, chaparros, altos, morenos, cualquiera que haya sido el defecto, ahora Dios quita la vergüenza, nos restituye, nos da honor y vamos a estar en el salón de banquetes con Él y nos llama reyes y sacerdotes.
No solo nos quito la vergüenza, sino que también nos restituirá tierras y herencias, los terrenos que le quitaron a nuestros antepasados Dios nos los restituirá.
RESTITUCION DE LA FAMILIA
Nohemí volvió de Moab, donde había perdido a sus dos hijos y a su esposo y solo volvía con una nuera, pero estaba amargada (Ruth 1:20-21) después podemos ver que un pariente redentor se caso con su nuera y le dio un nieto.
Dios nos va a devolver hijos, va a devolvernos nietos, familiares, va a restituir vínculos familiares. Dios nos restituirá padres, madres, hermanos, ya en Cristo tenemos una familia grande en las iglesias.
En el mundo, nuestros amigos de borracheras, se terminaban aprovechando de nosotros ya cuando estábamos borrachos nos bolseaban y nos quitaban cosas pero ahora tenemos el mejor amigo que es Cristo quien nos dice que no seremos sus discípulos sino sus amigos y él es “el amigo fiel”.
Si nos quedamos sin trabajo, nos deja la novia o novio, perdemos el año, o estamos con enfermedades él siempre está con nosotros, para consolarnos, ayudarnos, para fortalecernos.
RESTITUCION DE LA VIDA, DE TIEMPO
Ezequías cayó enfermo, porque en aquellos días se estaba portando mal (Isaías 38:1) se estaba alejando de Dios, entonces Dios mando a Isaías a profetizarle que moriría.
Muchos hoy están como Ezequías se volvieron al mundo, ya cuando Dios los prospero lo dejaron y hasta apostataron, pero después de haber probado la gloria de Dios al volver al mundo sus vidas son mas vacías, que cuando no conocían a Dios, por eso no debemos volver, a pesar de las luchas y las pruebas.
Al escuchar a Isaías, Ezequías voltio su rostro y oro al Señor con gran llanto, el Señor respondió las oración de Ezequías porque había visto sus lagrimas.
Debemos nosotros también hacer nuestras oraciones liquidas, llorarle al Señor, quitar el machismo y la mentalidad de que los hombres no lloran; Jesús en sus días de carne (Hebreos 5) con gran clamor y lagrimas oro al Padre. Hay personas a las que les cuesta llorar, pero el quebrantamiento viene del Espíritu Santo.
Pablo también lloraba porque se estaba quedando siego, así hay muchos que están enfermos de cáncer o de alguna enfermedad terminal clamándole con lagrimas a Dios.
Dios al ver a Ezequías profetizo por medio de Isaías diciendo que le añadiría 15 años más a sus días. Dios también restituyo país de Ezequías, Dios también defenderá nuestras ciudades de ladrones, de gente mala que quiera hacer daño a las familias.
El Señor nos ha librado en su gran misericordia de la muerte, porque muchos cuando éramos niños, adolecentes o adultos estuvimos a punto de morir en algún accidente o enfermedad.
El Señor hizo como señal a Ezequías que el sol retrocediera 10 grados, esto significa restitución del tiempo,
Josué le dijo al sol que se detuviera hasta que venciera a sus enemigos y ese día se alargo, y aun los científicos hoy hablan de que faltan esos grados y ese día porque el tiempo colapso, porque Dios estaba restituyendo tiempo, vida, edad. Dios restituirá a sus hijos lo que tenga que restituirnos,
Job era un hombre muy rico, pero un día sus criados se acercaron a decirle que había perdido todo, sus animales y hasta sus hijos, entonces Job se postro en tierra y adoro y no atribuyo despropósito a Dios. Después el Señor lo restituyo y devolvió al doble de lo que tenía y termino Job anciano y lleno de años.
|