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Nosotros somos buena tierra pero algo está pasando porque no estamos produciendo lo que Dios quiere que produzcamos.
Estamos en buena tierra, pero algo está pasando porque no está produciendo lo que Dios quiere que produzca, los agricultores cuando la tierra ya no está produciendo la abonan, o el comerciante cuando ya no le trae cuenta vender sus productos tiene que tomar nuevas estrategias, pero la palabra de Dios dice que los cielos pasaran la tierra pasara pero la palabra de Dios no pasara.
La palabra del Señor tiene que estar latente y salir con facilidad de nuestros labios, pero para que eso suceda tenemos que anhelarlo; Si tenemos responsabilidades seculares, debe ser mayor la responsabilidad espiritual. Nadie fue llamado solo para ocupar un lugar, sino estamos llamados para ser discípulos y discipular, para compartir la palabra que nos han dado a quienes no la conocen.
Tenemos que llegar a amar la palabra, la palabra tiene que estar impresa en nuestro corazón, como una tabla en nuestro corazón. El Dios de la gloria anhela que lleguemos a amar su palabra, también habla de una señal en la frente, como un lunar en nuestro rostro. La palabra la imagen, la fe, la llenura del Espíritu Santo, son cosas que tienen que ser restituidas en nuestra vida.
En todo tiempo, en todo lugar tenemos que hablar de la palabra de Dios, con nuestros hijos, y de esa manera vamos inculcarles el amor a la palabra a ellos, que no nos distraigan otras cosas, como la televisión, etc.
Hay una recompensa si escribimos la palabra del Señor en los postes de nuestra casa, o en las puertas o paredes. (Deut. 11:20) Así como llevamos a la casa otras cosas, llevemos la Palabra del Señor, porque esa bendita palabra nos va a evitar problemas y muchas cosas con nuestros hijos, y en nuestra familia; Si no estamos leyendo la palabra hoy empezaremos a hacerlo, si no estamos escribiendo la palabra hoy lo vamos a hacer y tendremos recompensa.
A nuestro amado Jesús lo tentaron, también a nosotros nos van a tentar, lo que debemos hacer nosotros es identifican ¿Con que nos está tentando el diablo? Y ¿con que nos estamos defendiendo nosotros? Satanás usa estrategias para distraernos, que no leamos y que no amemos la Palabra, el Señor quiere que tengamos victoria, porque él nos quiere llevar de Gloria en gloria. (Mateo 4:1-4)
Cuando venga la tentación, reprendamos a satanás en el nombre de Jesús y con su palabra para salir vencedores.
Jesús Dijo que su familia son los que escuchan su palabra y la cumpen. (Lucas 8:21) Dios quiere que estemos atentos a su palabra, no debemos escuchar la voz del enemigo, que nos angustia y que nos roba la paz, mejor atendamos la voz, la palabra de Dios, y retengámosla, porque no es solo de oírla, de escucharla, sino de ponerla en práctica. (Lucas 11:27-28)
Por la palabra será restituida la imagen de Cristo en nosotros, por la palabra será restituida la fe.
Si ponemos por obra su palabra no habra necesidad de usar la voz para hablar deDios, sino que nuestro testimonio sera el que hablarà, pero si no hablamos es porque nuestro testimonio esta mal, (Lucas 24:19 ,1 Tesalonisences 1:8)
El Señor nos está hablando, nos está exhortando, para que no nos quedemos estancados, como árboles secos que no dan fruto, porque su palabra es viva, es eficaz. (Hebreos 4:12) En esta palabra hay sanidad, cualquiera que sea la situación que estemos pasando, creámosle a esta palabra bendita de Dios.
No hay nada oculto delante de Dios, solo Él sabe si leemos su palabra o no, si oramos, si nos entregamos para estar en su presencia, solo él conoce lo que estamos haciendo, el lleva un diario desde el momento que abrimos los ojos, aun en nuestros sueños, dice la palabra que nada hay oculto delante de los ojos del Señor, el conoce nuestro caminar, nuestro levantar todo.
Así como amamos a nuestra esposa a nuestros hijos, amemos así la Palabra. Y comprometamos con el Señor para que haya una restitución total de su Palabra en nuestra vida, para que sea luz y no nos tropecemos. (Salmos 110:105)
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