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CRISTO MI SUEÑO

 
 

Viernes 8 de enero de 2010

José es figura de Cristo Jesús.  Vemos una estampa pre existencial en la vida de José como el que va a supervisar,  todas las creaciones de Padre celestial, Cristo ha sido co-creador con el Padre, nada ha sido creado sin que la mano de Cristo este allí.

José recibe una túnica de 7 colores de su padre Jacob, era el hijo preferido de Jacob. Cristo es el unigénito hijo del padre que está en el centro de su corazón. La túnica de 7 colores nos habla de los 7 espíritus de Dios con los que va a rodear y supervisar todos los universos y va a administrarlos pero también va a traerle al Padre el informe de las situaciones difíciles y negativas que ocurren en los planetas, así como José le daba el  reporte a Jacob del mal comportamiento de sus hermanos.

Apóstol Dr. Luis Morales

   
 

El Señor pone corregentes para  supervisar, pero a Jesús no le pone una presentación extraordinaria sino que lo manda encubierto y allí ha sido donde las creaciones se ha equivocado y lo han menospreciado; Luzbel se miraba más bello que Cristo y lo menosprecio, vio que el ángel de Jehová no era tan bello, y no reconocía su autoridad y lo rechaza.  Cristo le dio el reporte al Padre de la rebelión angelical, que Luzbel no reconocía su autoridad. La autoridad debe ser reconocida, no es impuesta por Dios.

Y aun cuando vino Jesús a la tierra fue menospreciado por los religiosos ya que ellos vestían mejor que él, y hasta lo consideraban hijo de fornicación, (Juan 1:11-12)

La vida de José empieza con sueños,  el sueño más grande del Cordero es poder salvar a su esposa y poder rescatarla, exaltarla, glorificarla y vivir con ella eternamente.

Hay sueños humanos, otros que pone el diablo, pero los sueños que pone Dios son como semillas que se visualizan para que después se hagan realidad y los podamos vivir.

En la vida de José podemos ver a Cristo como nuestro libertador, proveedor, protector como gobernador, rey, Señor pero también como nuestro Sueño.

Dios puso a Abraham a soñar y le dice que su descendencia será como la arena del mar, que le daría tierras, herencia para sus hijos; Dios soltó la palabra y puso a Abraham a soñar,  y cuando Dios pone una semilla en nuestra vida nos va a tocar también ataques de ave de rapiña que quieran quitar nuestros sueño, pero el sueño de Abraham se cumplió.
La gente que no sueña se estanca, se acomoda y se vuelve religiosa

José le contaba sus sueños a sus hermanos y ellos tenían envidia, igual que Luzbel que envidiaba a Jesús, y como los religiosos aquí en la tierra tuvieron celos de Jesucristo, el era para ellos una amenaza, porque les iba a destruir sus estructuras que no tenían nada que ver con el reino de Dios.

Pero los sueños que Dios puso en Jesucristo se están cumpliendo, nosotros somos fruto del sueño que él tuvo en la cruz del calvario. El ha soñado con su esposa eterna, con gobernadores que la van a coadyuvar en el reino con él.
Cuando hay un sueño de Dios, comienzan los problemas, se levantan los envidiosos, los egoístas, el egoísmo echa a perder ministerios, trunca vidas. Pero cuando tenemos el sueño  de Dios y lo mojamos con las lágrimas, lo ungimos con el Espíritu Santo, Dios nos va a ayudar a llegar hasta puerto seguro, y verlos cumplidos.

Los hermanos de José representan a las personas con motivos egoístas, los que dan para que les den, es cierto que la biblia dice: “dad y se os dará” pero la manera de dar no debe ser egoísta. Sino dar por amor, desinteresadamente. Hacen amistades solo por conveniencia, invitan a comer solo a quienes les conviene, por motivaciones egoístas. Nuestras motivaciones deben ser puras y guiadas por el Espíritu Santo; así como el corazón de José era puro, al contrario, el de sus hermanos era egoísta, con celos y con envidias.

Los hermanos de José lo quisieron matar a él y a sus sueños; cuando Dios nos ha dado un sueño,  el diablo va a querer matarnos y matar esa semilla, por eso no dejemos de soñar, como muchos que se desaniman cuando vienen las luchas y las pruebas; otros los matan o se estancan porque andan en pleitos en las iglesias.
Lo vendieron como esclavo por envidia, luego lo acosa una mujer muy bonita, lo meten a la cárcel varios años, le ponen uniforme de preso, pero Jehová estaba con él. No importa donde estemos si Dios está con nosotros, no importa si la crisis nos alcanzo, el no nos deja. Pero debemos ser como José que no se defendió, solo se presentaba delante de aquel que le daba sueños, y el peleaba sus batallas. No debemos dejarnos amargar y robar los sueños, porque Cristo no se va a casar con una novia amargada.

Dios no opera con sentimentalismo ni sobreprotección, las pruebas y luchas que pasamos son el vehiculó para llevarnos a cumplir nuestros sueños y a reinar con Cristo. El arrebatamiento no es una operación rescate para que la iglesia no sufra, el arrebatamiento es sacar a una iglesia victoriosa que no es cobarde, de sacar a los llenos de Dios.

Debemos quitar la cizaña del egoísmo, celos y envidia, aun en las mismas iglesias, en lugar de tener envidias bendecir, porque si nos ponemos como Caín se trunca el sueño.

José cumplió su sueños, se convirtió en el gobernante de Egipto, el mismo faraón reconoció que el espíritu de Dios estaba en José y le entrego todo el reino, todo el domino y así se hiciera realidad el sueño de llegar a reinar.  (Éxodo 41:38) Nosotros también un día llegaremos a reinar con Cristo Jesús, pero solo si vencemos  así como Cristo venció y se sentó con el padre en el trono, y sacudirnos toda envida, resentimiento, amargura, para que no se trunquen nuestros sueños.

Puede ser que tengamos sueños, pero la carestía y la crisis quiera truncarlos, pero si no tomamos el desafío, sino aceptamos el reto seremos, un don nadie siempre, nos quedaremos y no marcaremos huella en esta tierra,

Dos cosas proclamo José cuando nacieron sus hijos:
Manasés: olvidar lo que le hicieron los hermanos;
Efraín: prosperidad de Dios le había dado.

No dejemos que echen a perder nuestro sueño, la semilla que Dios puso en nosotros, sigamos soñando, cuando las cosas están suaves nos vanagloriamos pero cuando las cosas están difíciles le damos la gloria a Dios.