|
Isaías 55:7 Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar.
Isaías 55:8 Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová.
|
|
|
Cuando Jesús estuvo en la cruz seis horas nos salvo de 3 muertes: física, espiritual y eterna. Dios se separo de El juntamente con el Espíritu Santo, mientras los demonios, espíritus inmundos y satanás lo veían. |
|
|
Estas son las 10 cosas que Jesús gritó estando en la cruz, que es el Espíritu de la profecía de Jesús:
Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? (Mateo 27:46)
Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? (Marcos 15:34)
Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. (Lucas 23:46)
Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. (Lucas 23:34)
Mujer, he ahí tu hijo. (Juan 19:26)
He ahí tu madre. (Juan 19:27)
Tengo sed. (Juan 19:28)
De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso. (Lucas 23:43)
Consumado es. (Juan 19:30)
Lo único que detenía a Jesús en la cruz era su amor hacia nosotros, no se bajo de la cruz porque El estaba pensando en mí y en ti.
Salió todo de Jesús su sangre, agua, espíritu, presencia; El fue molido, golpeado, escupido, muerto y quemado hasta hacerse cenizas en lo profundo de la tierra por amor a nosotros.
Ahora nada nos puede hacer daño porque somos benditos, no tememos más a las maldiciones porque Jesús se hizo maldición. Por eso hoy es tiempo de buscar, aceptar y amar a Jesús porque aquel que no lo haga irá a condenación eterna al infierno.
El Padre ya no vio a Jesús como su hijo sino que vio en El pecado de todos nosotros por lo cual sufrió todo esto. (Lam. 3:2-25)
La riqueza más grande que se nos ha sido dada es la sangre de Jesús el Cordero de Dios (Isaías 53:1-12). |
|
|