TEMAS
   

EL AMOR
DEL PADRE

 
 

Domingo 16 de noviembre de 2008

 
       

Romanos 8:32  El que no escatimó ni a su propio Hijo,  sino que lo entregó por todos nosotros,  ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?

 

Apóstol Dr. Luis Morales

 

Dios estuvo dispuesto a renunciar a su propio hijo antes que renunciar a nosotros.
A Jesús lo crucificaron como maldito entre dos ladrones, Jesús fue el cordero de Dios el cual entregó  en sacrificio por nosotros. Todos los corderos que desde el pecado de Adán y Eva se habían sacrificado no fueron suficientes para satisfacer el corazón del Padre, entonces Dios preparó su propio cordero y fue su hijo Jesús. (Juan 3:16) 

 
 
 

Dios no escatimo a su propio hijo, entonces no importa que el mundo entero no se interese por nosotros porque El nos ama en gran manera que envió a su hijo a morir de una forma tan cruel por amor a nosotros, no importando lo que hagamos, aun pequemos el nos ama, y nos ama aun si hacer nada para provocar ese inmenso amor, el nos amo sin condiciones, por eso no debemos dudar nunca del amor de Dios y nunca aunque pequemos nos dejara de amar, el no ama el pecado pero a nosotros si nos ama con inmenso amor sin importar el pasado.
Dios en las últimas 6 horas de Jesús nos demuestra que nos ama y que nunca dejara de amarnos, porque el cordero ya llevo nuestro pecado a la cruz del calvario y nos limpio con su preciosa sangre.
El Padre nos ama y no nos acusa, el pecado ya fue pagado con la sangre de Jesús, nadie puede señalarnos, ni acusarnos, ni condenarnos porque Dios ya nos limpio del pecado y somos más que vencedores por la sangre del cordero.
Ningún cordero, ningún hombre pudo satisfacer el corazón del padre entonces Dios se hizo hombre y fue muerto por amor a nosotros y tomo nuestro lugar en la cruz y el Espíritu Santo lo levanto y está sentado a la diestra del Padre y tiene el nombre que es sobre todo nombre.
Nuestra victoria no está en las ofrendas sino en el gran sacrificio y en la sangre del cordero de Dios y por eso vivimos. Aunque en el mundo haya escasez, recesión su palabra dice que nada nos hará falta gracias a su precioso sacrificio.
Debemos dejar el pecado pero no por miedo sino por amor al padre, por corresponder a su gran sacrificio, y aunque antes pecamos Cristo nos estaba esperando con sus brazos de amor; no volvamos a crucificar al cordero volviendo al pecado.