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BUSCANDO LA LLENURA DEL ESPIRITU SANTO

 
   

Viernes 27 de mayo de 2011

 
       
 

 

Salmo 23:5   ….  Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.

 

Pastor Alonso Orozco

   
           
 

Sin la llenura del Espíritu Santo no se puede hacer nada, no se puede tener revelación sin su ayuda, se puede estar aún sirviendo y no ser convertido.

Dios en su misericordia nos habla en todo tiempo y lo mejor que nos puede pasar es que estemos disfrutando de su presencia, somos levitas portadores de la presencia de Dios.

Hay diferentes etapas en la vida cristiana, lamentablemente hay muchos que se quedan en una de ellas, en los valles por ejemplo y no salen de ellos. Pero en esas etapas  Dios nos llama para estar en el monte que ha preparado y este es el monte de Sión.

David en el salmo 23 estaba en una etapa difícil pero no se quejaba, Dios activa la fe cuando se pasa en los momentos difíciles, para continuar, no para quedarse en el valle sino para superar los obstáculos  por muy difíciles  que sean.

Aunque haya inteligencia o intelectualidad  si no está la ayuda del Espíritu Santo no se sale de los valles (Salmo 23:5). Dios no nos deja, David dice: en presencia de mis angustiadores unges mi cabeza (Hechos 1:8) y mi copa esta rebosando, es decir aun había para más, lo que sucede no es para quedarse donde se está, sino para pasar a otra dimensión ya que su palabra dice: nadie te podrá hacer frente. David no atribuyo despropósito a Dios.

Se debe tener discernimiento para echar al diablo o si es prueba pedir fuerzas. La mayoría de discípulos tenían miedo pero después de la llenura del Espíritu Santo se levantaron como hombres llenos de poder. Se necesita de la llenura para cualquier etapa de la vida, y la llenura es un proceso en el que se debe vaciar uno para que él llene de su aceite, se debe vaciar primero en el orgullo y  desobediencia (el espíritu Santo es dado a los obedientes).

- ORGULLOSO ESPIRITUAL: es quien no reconoce cobertura, cuando se cree más que otros (estudie, soy licenciado, etc.) y no pide ayuda aunque se esté muriendo, y por tal razón no avanza y no experimenta al Espíritu Santo. Hay que renunciar al orgullo para dejar huella.

- VANIDAD: Es lo que se hace con el fin de atraer la atención, para ser visto, pero a quien se tiene que ver es al Rey de reyes y Señor de señores, que ha iniciado una obra y es poderoso para perfeccionarla. Hay que vaciarse de todo esto para que haya peso de gloria de Dios (2ª. Cor. 4:17 Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria; )

- SOBERBIA: Es quien no acepta equivocaciones, siempre cree tener la razón pero va al fracaso. Jesús dijo: Aprendan de mí que soy manso y humilde de corazón.

- ALTIVEZ: Cuando nos vemos los pies están sucios.

Para pasar a la etapa del Salmo 23:5 Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando. tiene que estar Cristo con nosotros porque es él quien prepara la mesa.
La mesa es tipo de la comunión con el amado de nuestra vida, sin embargo hay que vaciarse de todo lo que a él no le agrada.
La mesa también es revelación de palabra, ya que la mesa es donde se come, aunque las etapas son difíciles el ha prometido estar todos los días, somos benditos porque nos escogió para darnos de comer.
La carga produce sueño pero el ha prometido hacernos descansar y no dejarnos en el valle siempre y cuando seamos humildes.

Salmo 27:1 Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré?  Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme?
es luz en medio de las tinieblas y no tropezaremos ni caeremos pues el promete ayuda en el tiempo de la dificultad, y luego a quien temeré, él es la fortaleza de nuestra vida, levanta al débil y caído.  Cuando entra el miedo llega la debilidad.

Salmo 27:2 Cuando se juntaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos,  Para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron.
El diablo no está jugando, el quiere matar, se levantan los enemigos pero tropiezan y se caen  David paso todas las etapas (miedo, escases, enfermedad, etc.). Las etapas  son para que Dios se manifieste en nuestra vida.

Salmo 27:4 Una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré;  Que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida,  Para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo.
Es la intimidad con el Señor donde el da las estrategias, y el premio será ver al Señor (parousia) pues el nos ha llamado para ser más que vencedores, que le dicen no al pecado y si a la santidad. Santiago 1:12-18 es importante decirle no al mundo, a las pasiones bajas (el premio es la corona de la vida).

Hay que ser hombres conquistadores de bendición, pues él ve la intención del corazón

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